Los Escenarios

 

Jorge Arreaza, canciller de la dictadura de Maduro, respondió este martes al gobierno de Estados Unidos y aseguró que las decisiones de Venezuela se toman en el Palacio de Mirafloresen Caracas.

Ellos pueden decir lo que quieran y cuando quieran, pero las decisiones en Venezuela se toman aquí y con las instituciones (…) pierden el tiempo en su laberinto”, acotó.

Asimismo, apuntó que no hay ninguna posibilidad de que Nicolás Maduro acepte un gobierno de transición, en respuesta a la propuesta hecha este martes por el secretario de Estado, Mike Pompeo.

Nosotros no estamos tutelados por nadie y las decisiones se toman acá en Caracas entre los venezolanos”, manifestó durante una entrevista ofrecida a Blu Radio de Colombia.

Jorge Arreaza sostuvo que Estados Unidos “siempre juega a una presión para que se cumpla su voluntad de una manera u otra”.

Además, expresó que están preparados para cualquier escenario con los Estados Unidos, sin embargo, aseguró que queremos tener buenas relaciones con todos los países, incluso con EE.UU. Fuente: Alberto News

Los Escenarios

Con estupor y gran depresión, muchos analistas políticos leyeron la noticia en la que el gobierno de Donald Trump aceptó la creación de un “gobierno de transición” (“gobierno de emergencia”), tal vez al más puro estilo de la Nicaragua post-guerra civil.  Para muchos – y me incluyo entre ellos – ha sido una claudicación de la “línea dura” trumpista. ¡Adiós a la invasión armada!

Hubo alguien, alguna vez, que aseguró que los “problemas políticos” se resolvían políticamente… y esto, posiblemente, es lo que se pretende llevar a cabo en la Venezuela narco-terrorista de los Castro en ese país sureño. ¿Pañitos calientes? ¿Correr la arruga?

Ante esta “maroma”, en la cual se ha involucrado el gobierno de Donald Trump, podríamos suponer varios escenarios, los cuales – a continuación – exponemos.

INVASIÓN MILITAR DE EE.UU.

Esa sería, a mi juicio, la mejor de las opciones. “Darle fuego a la lata, hasta que se le reviente el fondo”, como le sugirió, en agosto de 1958, el General Tabernilla al General Fulgencio Batista, ante el avance de Fidel Castro hacia el triunfo de la “revolución”.  Batista lo desestimó.  Años más tarde, en una entrevista que le hicieran a Batista en su exilio de Madeiras (Portugal), el depuesto dictador declaró: “cuando pude salir de Castro, no quise… y cuando quise: ¡ya no pude!

La culebra” – solía asegurar mi adorada y recordada Abuela Carmelina, QEPD – “se mata por la cabeza.

Una invasión militar, con todos los hierros (no con “drones”), le resolvería la pesadilla al pueblo de Venezuela.  Acabaría con el régimen: no solamente con Maduro y unos cuantos HDLGP.  La pregunta sería: ¿estaría dispuesto Trump a enviar a los “marines” para deponer a la tiranía en Venezuela, en medio de este arroz-con-mango  que atraviesa EE.UU. y el mundo entero? Me parece que la respuesta sería negativa.

Según el “ministro de salud” de Trump, el fulano coronavirus podría llevarse por los cachos a unos 100 o 200mil estadounidenses. ¿Estaría dispuesto el presidente de EE.UU., a incrementar la lista de las bajas, liberando a Venezuela? Habría que verlo. Por ahora, han optado por una “salida política”.

Pepín Rivero, el editor del prestigioso periódico cubano, “El Diario de La Marina”, sin haber conocido a Fidel Castro (pues murió antes de que a Cuba le llegara la noche), sentenció una vez: “transigir con un comunista es mil veces peor que transigir con un ladrón: ¡sin que con esto quiera yo ofender a los ladrones”. En el caso de Venezuela, no solamente estarían transigiendo con “comunistas” (pseudo-comunistas), sino con ladrones, tiranos, genocidas, terroristas y narco-traficantes.

El Dr. Gene Sharp (QEPD), en su famoso ensayo – “De la Dictadura a la Democracia” – alertó sobre el error de dialogar con dictadores. Sería como pretender secar un océano con una cucharadita de café.

Ahora… si le aplican a Maduro la que le aplicaron a Saddam Hussein: ¡otro gallo le cantaría!  Claro, si el régimen de Maduro supone un peligro para la seguridad de E.E.U.U., se justificaría una invasion, similar a la “Tormenta del Desierto”.

GOBIERNO DE TRANSICIÓN

Un fulano “Gobierno de Transición”, sin haber eliminado la cacareada “usurpación”, tampoco le resolvería el problema a Venezuela y a los venezolanos. En lo que el palo fuese y regrese, pasarían unos cuantos meses, suficientes como para que se consuman las elecciones presidenciales en EE.UU. (si es que las hay en el tiempo pautado) y una vez culminadas, gane o pierda Trump, Venezuela pasaría al “Departamento de Asuntos Sin Importancia” de la siguiente administración.

¿Quiénes conformarían ese “gobierno de transición”, conformado – según se sugiere – por cinco miembros? ¿Se imaginan a Henri Falcón y Timoteo Zambrano por la “oposición”? ¿Se imaginan a Jorge Rodríguez y Aristóbulo Isturiz, por parte del “oficialismo” y a Claudio Fermín como “independiente”? Eso, sin contar quien manejaría el merequetengue, por parte de la “oposición”, posiblemente sea el propio Henry Ramos Allup. ¡Solavaya!

¿Tienen Uds., mis lectores, idea de cuántos millardos de dólares, libras esterlinas y euros tienen los jerarcas del régimen?  Si yo fuese uno de esos jerarcas y visualizo el resto de mi vida encerrado en una celda de 3mt x 3mt en una prisión federal de EE.UU., daría el 90% de mi fortuna para evitarlo. En un país como Venezuela, donde la corrupción es genética: ¿cuánto habría que invertir para lograr evitar que ningunos de esos jerarcas salgan con las tablas en sus respectivas cabezas? ¿Cuánto vale la libertad de cada uno de esos jerarcas? ¿Se imaginan a Cilia Flores, (con su cara de pendeja, una de las venezolanas más millonarias del planeta) en chancletas de palo, vistiendo una braga anaranjada, tomando sol una hora a la semana por el resto de su vida?

Por otro lado: ¿será que ese “gobierno de transición” se dará a la tarea de capturar a los indiciados por la justicia “americana“, por cuyas cabezas han asignado ingentes recompensas y los deportarán a EE.UU.?  ¿Y los “cómplices necesarios” para cometer genocidio?  ¿Se beneficiarán del “borrón y cuenta nueva“?

RENUNCIA DE MADURO

Otra opción sería la renuncia de Maduro. En primer lugar: ¿para donde se iría y por cuánto tiempo?  En la Marina Hemingway de La Habana no lo recibirían.

Sin embargo, la renuncia no es una opción para el Zocotroco de Cúcuta. Nada más de pensarlo, duraría lo que dura un merengue a las puertas de un colegio… o dicho en criollo: “¡lo que duraría un peo en un chinchorro!”.  Estamos hablando de un régimen mafioso. Los mafiosos se comprometen de por vida.  Renunciar, para Maduro: ¡no sería una opción!

De entre todas las opciones, esa sería la menos factible.  Maduro sabe, perfectamente bien, que “tiene que seguir comiendo gallina, so pena de morir arponeado”.

LA IMPLOSIÓN MILITAR

La inmensa mayoría de los venezolanos no lo sabe, pero las fuerzas armadas en Venezuela, como en Cuba y en Nicaragua, están desarmadas. El armamento está en Petare y los proyectiles están, a buen resguardo en Catia.  El control interno entre el estamento militar es IMPRESIONANTE.

Si un destacamento necesitase sábanas para su barraca y requiriese mandarle un fax al departamento que se encarga de proveer sábanas para los soldados, ese fax tendría que ser revisado y aprobado por un “oficial político”, que normalmente es cubano-castrista.

En el supuesto de una invasión “americana”, los soldados serían debidamente armados y, entonces, sí se pudiera producir una implosión militar. ¿Quién va a dirigir el tráfico entonces? ¡Eso estaría por verse!  OJO:  pero esos oficiales venezolanos tendrían que reducir primero a los mercenarios rusos (los segundos mejores entrenados del mundo, después de los mercenarios sudafricanos), los cubanos, los iraníes y los guerrilleros de las FARC y del ELN: ¡sin contar a los colectivos y a los fundamentalistas del Hezbollah!

EL COBRO DE LA RECOMPENSA

A estas alturas, ya el G2 cubano debe haber infiltrado a cualquier pendejo que pudiera tener en mente ponerse en unos reales, delatando el paradero de “los pinchos” (los jerarcas del régimen).  Llegará alguien sugiriendo delatar el paradero de los indiciados por terrorismo, con precio a sus respectivas cabezas.  Al primero que le ocurra tal “maroma” de aceptar participar en el complot, le modificarían la salud, e él (o ella) y al resto de su familia.  Sin mencionar que los anillos principales de seguridad de esos implicados, están conformados por cubanos, cuyas familias y mascotas, están en Cuba.  Nada nuevo.  No es que le esté dando ideas al régimen.  Esa estrategia la han empleado en la Cuba de los Castro desde que Fidel estaba en la Sierra Maestra.

Una vez que eliminen al primer “zumbado” interesado en participar en tal complot, “alguien” (el propio G2, como ha sucedido mil veces, tanto en Cuba como en Nicaragua y Venezuela) le filtraría a cualquier periodista (¿Jaime Bayly?) el video de cómo fue torturado y masacrado, tanto él (o ella) como su familia y ahí se generaría una cadena de terror para que a nadie se le ocurra tal guarandinga.

Fidel vivía, la mayor parte del tiempo (al menos últimamente) en su guarida del “Punto Cero“, en las cercanías de La Habana.  Quienes lo custodiaban, en su inmensa mayoría, eran rotados semanalmente.  Es de suponer que algo similar se venga aplicando en Venezuela desde hace muchos años.

A Fidel Castro no se le puso precio a su cabeza, pero era objetivo de todas las organizaciones anti-castristas, tanto dentro como fuera de Cuba.  Sobrevivió a más de 200 atentados o intentos de atentados.  Olvídense de las recompensas.

LA SUBLEVACIÓN CÍVICA

Ese es otro escenario. Si no existiera el tema del coronavirus, la pandemia y la hambruna que muy pronto comenzará – verdaderamente – a azotar a Venezuela, sería un escenario posible, aunque – a estas alturas del “partido” – tremendamente difícil de visualizar.

Ayer me enviaron un video donde se ven habitantes del oeste de Caracas con potes vacíos de 2 litros, mataperrando por las calles a ver dónde consiguen agua. El pueblo de Venezuela no está en la capacidad anímica para sublevarse, desgraciadamente. Mucho que le dediqué tiempo a alertar a ese pueblo que la vía era a través de la sublevación cívica bien hecha (activa, generalizada y sostenida), pero ese pueblo – mayoritariamente – decidió marchar y votar… por flojera o por cobardía: ¡no lo sabría asegurar!

No pocos HDLGP, ANORMALOS y ANORMALAS, se dieron a la tarea de engañar – MISERABLEMENTE – al ingenuo, infeliz y noble pueblo venezolano.

¿Y DESPUÉS?

Una vez “liberada” Venezuela… si es que tal cosa fuese posible: ¿qué harían con esa FALSA OPOSICIÓN, la cual, durante dos décadas se dedicó a oxigenar al régimen a través del más MISERABLE engaño y la más atroz CONCHUPANCIA?

¿Qué tal si comenzaran a salir sapos y culebras por todas las esquinas del país “liberado”? ¿Cuáles fueron los ingentes negocios que esos líderes “opositores” lograron gracias al régimen que entregó a Venezuela a los cubanos, a los chinos, a los rusos, a los iraníes… a las FARC, al ELN, al Hezbollah y paremos de contar, incluyendo a no pocas empresas estadounidenses, como la Halliburton y la Chevron?

¿Qué harán los venezolanos con los Bolichicos? ¿Cuántos negocios se les descubrirán a Ramos Allup, Julio Borges, Carlos Vecchio… a los Guaidó, etc, etc, etc.? ¿Cómo justificarán las grandes empresas “multinacionales” sus contratos – a dedo – con el régimen? ¿Qué hará la justicia con los generales Baduel y Rodríguez Torres, responsable por “La Masacre de Daktari”, perpetuada en contra de más de 30 seres humanos, incluyendo a dos niños de 12 y 10 años que fueron decapitados el 9 de mayo de 2004? ¿Quiénes serán los jueces que harán justicia? ¿Se tendría que conformar una especie de “Tribunal de Núremberg“, con jueces extranjeros? ¿Quiénes pagarán por las muertes de centenares de jóvenes que fueron masacrados en las calles de Venezuela, luchando por liberarla? ¿Qué haría la justicia con los firmantes de las “Actas Traidoras”, como Vicente Bello, Roberto Picón, Mario Torres, Antonio Alves, Fidel Gil, Félix Arroyo y unos cuantos HDLGP más? ¿Y el oro que el régimen de Chávez envió a Cuba?  ¿Le cobrarían a los Castro la inimaginable deuda que tiene con Venezuela?  ¿Devolverán los rusos el oro sacado de las minas venezolanas? ¿Se les pediría a los iraníes que regresaran todo el uranio extraído de ese triste país? ¿Y el coltán?

¿Cuánto tiempo creen Uds., mis lectores, que se llevaría adecentar el padrón electoral venezolano, inflado con más de 5 millones de electores fantasmas, chimbos: ¡inexistentes!?

En fin.  A los sátrapas del régimen no les haría mucha gracia que Venezuela fuese libre, de verdad-verdad, pero tampoco a los líderes de la FALSA OPOSICIÓN, que han venido “comiendo cochino” durante varias décadas: ¡varias décadas!

EL MACAO

 

 

En Cuba existe un molusco llamado “macao”, el cual tiene como arma una poderosísima muela.  En mis años de infancia nos decían que si nos mordía un “macao”, había que pegarle fuego en el culo para que abriera su muela.

Más o menos así visualizo yo la erradicación del SISTEMA narco-castroestalinista de Venezuela. ¡Habría que pegarle fuego en ese culo!

Miami 31 de marzo de 2020

Robert Alonso

 

Robert Alonso Presenta

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