¿ La Nueva Pandemia ?

Quiero comenzar por dos puntos importantes.  En primer lugar, recomendándoles que visiten mi página – en “Robert Alonso Presenta” – para que se empapen del contenido de la publicación titulada “¿Falsa Pandemia?”, donde encontraràn información que pudiera darle apoyo a esta hipótesis que leerán a continuación.

Lo segundo que quisiera dejar claro es que no tengo elementos para apoyar o no, la tesis que sugiere que esta pandemia haya sido provocada, intencionalmente, por la China comunista, en combinación con su mayor aliado: ¡Rusia!  Como verán, solamente me baso en lo que en EE.UU. se conoce como “evidencias circunstanciales”.

Las Bolas

En situaciones como las que hoy atraviesa el planeta Tierra, las “bolas” sobran y pululan en las redes sociales.  Al igual que muchos de Uds., recibo – diariamente – cualquier cantidad de “información”, muchas de las cuales pudieran ser “bolas”. No quisiera hacerme eco de supuestas “bolas”, ya que no tengo la capacidad intelectual, técnica o científica para evaluar qué es cierto y què es falso.  Me aferrarè, simplemente, a las que – por ahora – son “evidencias circunstanciales”. Es decir, evidencias que no tienen soportes legales: que no están probadas… ¡màs allà de toda duda!

Australia

Australia es un país que en su inicio, fue poblado – desde Gran Bretaña – por individuos, vamos a decir: “indeseables”.   Era una especie de “Isla del Diablo”, desde donde “nuestro” famoso Papillòn, se evadió. Vale decir: son “genéticamente arrechos”. Entre 1972 y 1973 viví en Alemania Occidental con un matrimonio alemán. Ambos lucharon en la II Guerra Mundial. El “Tìo Franz”, me contó que los soldados aliados que más temían los alemanes eran a los escoceses (no sé por qué) y a los australianos. Por cierto, los escoceses atacaban al son de la gaita (“Scotland The Brave”) y cuando escuchaban esa melodía: ¡corrìa la diarrea entre los soldados alemanes!

El video que he publicado arriba, me llegó entre muchos otros, pero me llamò – ¡poderosamente! – la atención, sobre todo, porque en unas de mis publicaciones anteriores, que les he mencionado (“¿Falsa Epidemia?”), me preguntaba cuànto tiempo faltaba para que los habitantes comunes se sublevaran, ante la posibilidad – ¿cierta? – que esta pandemia fue provocada, al màs puro estilo de una “guerra biológica”.

Tenemos un amigo que vive en Australia, al cual contactamos y nos corroboró que la situación en ese país està “peluda” y a punto de reventar un estallido social.

El Caracazo

El Caracazo fue una serie de fuertes protestas y disturbios en Venezuela relacionados con medidas económicas anunciadas durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, que comenzaron el 27 de febrero en Guarenas y finalizaron el 8 de marzo de 1989 en la ciudad de Caracas. El nombre proviene de Caracas, la ciudad donde acontecieron parte de los hechos. El saldo de muertes empezó el 27 de febrero cuando fuerzas de seguridad de la Policía Metropolitana, Fuerzas Armadas del ejército y de la Guardia Nacional salieron a las calles a controlar la situación. Aunque las cifras oficiales reportan 276 muertos y numerosos heridos, algunos reportes extraoficiales hablan de más de 3000 desaparecidos.

¿Estaremos en las puertas de un “australianazo? Difícil pronosticarlo. El video del australiano lo recibì de una gran amiga venezolana que vive, hace ya unos años, en el norte de Italia, advirtiéndome que algo parecido ha comenzado a suceder en el sur de la bota italiana.

Nueva York

Hoy, además, recibì un video publicado ayer, sobre la atroz situación de la ciudad de Nueva York, donde el gobernador de ese estado ha declarado que la crisis se le fue de las manos. Los muertos se cuentan en miles: ¡diariamente!

Eutanasia

Varios países occidentales, han desarrollado un protocolo espeluznante, en el cual se especifica quiènes deben morir y quiènes no. Entre los “candidatos” a morir, nos encontramos Siomi y yo, mayores – ambos – de más de 60 años.  Yo estoy a la cabeza de los principales candidatos, por tener 70 años y ser hipertenso.

En adiciòn a este horror, entubar a un paciente de la “tercera edad”, sería peor el remedio que la enfermedad, ya que los pulmones, en la mayoría de los casos, quedarìan seriamente afectados, generando patologías que disminuirían, tremendamente, la calidad de nuestras vidas: de sobrevivir al fulano coronavirus.

La solución que se sugiere en estos “protocolos”, no es otra que la eutanasia, al màs puro estilo de aquella película – “Soylent Green” – que en español se llamaba “Cuando El Destino Nos Alcance”.

Italia

Nuestra amiga venezolana, mencionada arriba, nos contò que cuando comenzó la cuarentena en Italia, solamente dejaban salir de las casas, a la vez, a un miembro del núcleo familiar.  La policía paraba a quienes estaban en las calles y les preguntaban para dònde se dirigían. En el caso de mi amiga, su esposo salió a la farmacia a recoger su medicina, que había llegado.  La policía le pidió el teléfono de la farmacia, la llamaron y le preguntaron cuànto tiempo pensaba èl que se iba a demorar. Como no había transporte público, respondió que calculaba que su diligencia se llevarìa una hora.  Le dieron un “salvoconducto” por ese tèrmino de tiempo y le advirtieron que si violaba el lapso: ¡serìa detenido!

Eso no està sucediendo en EE.UU. y muchísimo menos en Venezuela.

Ley Marcial

La ley marcial es un estatuto de excepción de aplicación de las normas legales ordinarias (normalmente regulado en la constitución del Estado), por medio del cual se otorgan facultades extraordinarias a las fuerzas armadas o la policía en cuanto a la administración de jurisdicción y resguardo del orden público. Casos usuales de aplicación son la guerra o para sofocar rebeliones.

En este sentido la ley marcial se impone cuando es necesario apoyar las actividades de autoridades y organizaciones militares. Esto ocurre cuando hay necesidades calificadas como “urgentes”, en las cuales las instituciones ordinarias de justicia no funcionan o si tales instituciones se estiman lentas o débiles para mantener el control de la nueva situación. La meta de la ley marcial es preservar el orden durante una emergencia.

En general, la ley marcial implica una limitación y suspensión de algunos de los derechos que el ordenamiento garantiza al individuo, además de aplicar procesos sumarios en los juicios y castigos severos más allá de los que se imponen en situaciones normales. En muchos casos de ley marcial, la pena de muerte es impuesta para crímenes que normalmente no serían crímenes capitales, como el saqueo o robos en caso de catástrofes. Los llamados normalmente a ejercer la ley marcial son los tribunales militares.

Ya se han escuchado “comentarios” sobre la necesidad de aplicar la ley marcial en muchos estados estadounidenses, como en Nueva York y La Florida, entre unos cuantos màs.

Pero no solamente eso. Tenemos un vecino, muy amigo nuestro, que es funcionario de “Homeland Security”.  Ayer nos preguntó si estábamos armados. Le respondí que sí.  Nos preguntó si teníamos suficientes municiones… le respondí que solamente tenía una “cajita”. Me sugirió que fuera a la armería y que comprara más cajas.

Como en nuestro condado estamos bajo “cuarentena obligatoria” y no podía salir, me respondió que para acudir a las armerìas, tenìamos permiso de trànsito, pero cuando fui a ella, la misma estaba cerrada por “falta de stock”. Todas las armas y todas las municiones estaban agotadas.

Hoy me llamò un señor que nos hacía trabajos de albañilería en nuestra casa, rogándome – encarecidamente – que le prestara $ 50 para poder comprar comida.   No me pude negar, pero pensé: ¿què podrá comprar él con $ 50 y cuànto le durarìa la compra?

Nuestro vecino nos advirtió que en la zona había – no pocos – narco-dependientes. Entre las cosas que no se encuentran en las calles, están las drogas. Nos advirtió, además, que se han producido casos de narco-dependientes  que asaltan las viviendas en busca de medicamentos que se pueden combinar con bebidas alcohólicas que pudieran “palear” sus necesidades. ¡A ese escenario estamos llegando en el Sur de La Florida!

No sabemos cuànto podremos aguantar con los ahorros que tenemos. El gobierno federal nos ha prometido “resolver” la situación económica, al menos, durante los meses de abril y mayo: ¿y màs allà de ese tèrmino? ¿Què hará el grueso de una población estadounidense que vive al dìa? ¿Y aquellos que “no califican” para una ayuda económica, como los “indocumentados”… los “ilegales”: ¿què harán?

¿Nuevo Orden Mundial?

Para muchos, los creyentes de una inminente creación del llamado “Nuevo Orden Mundial“, donde la mano peluda de George Soros estarìa metida en todo este pastel macabro y siniestro, estaríamos entrando en la fase final de tal conformación, algo que yo ni niego ni acepto… pero de que vuelan: ¡vuelan!

¿Estaremos ante la aplicación de la funesta “Agenda 21”?

Alerta de Trump

Para complicar las cosas, el presidente Donald Trump, hace unos días, le advirtió al país que durante la semana que comenzó hoy, lunes 6 de abril, tendríamos que esperar un alza en las muertes producidas por la pandemia. La paranoia se incrementò a nivel nacional.

Las Fases de la Cuarentena

Para empeorar esa paranoia, recibimos el siguiente video, donde se nos explica las diferentes fases de la cuarentana.

La Presbicia

El problema, en parte, es que los gobernantes del mundo occidental libre, se han puesto lentes (espejuelos) para la presbicia: ¡para ver de lejos! No se previó una situación de esta índole. “Se las echaron al hombro”. Corrieron la arruga, a expensas “del que venga detrás que arree”, como hubiera dicho la recordada Abuela Carmelina, QEPD.

En tal sentido, le dieron cuerda a China comunista.  Creyeron, de verdad-verdad, que la Uniòn Soviètica desapareció con la caída del Muro de Berlín.  Dejaron que organizaciones terroristas, como el Hezbollah, se fortalecieran y se asentaran en países tan cercanos como Venezuela, sin contar la “invasión musulmana de los vientres”, en países europeos, en Canadá y en este mismo país, Estados Unidos de América.  Aquellos polvos, que siempre vimos soplar: ¡pudieran estar trayendo estas tormentas!

Bueno… eso sin contar que dentro de un par de meses podría, el este de EE.UU., ser azotado por huracanes. ¡No quiero ni pensarlo!

Septiembre 11

Muchos “analistas” consideran que estamos viviendo, al menos en este país, una situación mil veces peor que el que sufrió EE.UU., a raíz del 11 de septiembre de 2001. Otros – ¡horror! – comparan la crisis con la Gran Depresión.

“Let’s Make America Great Again!”

Donald Trump llegò a la Casa Blanca, en parte, con el “slogan”: “Let’s make America great again!” (“Volvamos a convertir a Estados Unidos, nuevamente, en un país poderoso!” (libre traducción). El problema està en còmo cumplir tal promesa, luego de la pandemia que ha paralizado todos los estamentos de la economía estadounidense.  La misma interrogante la podríamos aplicar al mundo occidental, civilizado y democrático.

El Drama de Venezuela

Ni hablar del drama que le espera a la pobre Venezuela.  En el medio de este desastre mundial: ¿què posibilidades hay de ver a Venezuela libre? Pero eso no es todo. Hay millones de venezolanos distribuidos por el mundo, a través de esta “diáspora”.  Muchos – ¿la mayoría? – no tienen un estatus legal definido, por lo tanto, no están siendo atendidos debidamente por los diferentes gobiernos de los países a los cuales han emigrado.   Ya son miles los venezolanos que se han visto en la imperiosa necesidad de regresar a una Venezuela en total desastre, desde Colombia y màs allà. ¿Còmo se manejarà esa atrocidad difusa?

¿Què nos Espera?

No lo sabemos. Aquellos creyentes en Dios seguramente que estarán pensando que estamos en Sus manos. ¿Qué sucederìa si la gran mayoría de los habitantes del mundo occidental, en un “Efecto Dominò” (comenzado en Australia y seguido por Italia), decide exigir justicia, en la creencia de que toda esta desgracia global fue creada por la China comunista y la Rusia de Putin? ¿Còmo reaccionarìan – políticamente – los gobernantes de esos países occidentales y democráticos? ¡Dificil de responder!

Es aquì cuando solmente nos quedarìa aferrarnos a aquel adagio tan venezolano que reza: “¡amanecerà y veremos!”

Miami 6 de abril de 2020

Robert Alonso

Robert Alonso Presenta

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